Subsidio a los padres que cuiden de sus hijos en casa

 

Indalecio Díaz Martínez, 13/04/2012

 

La Ministra de Familia de Alemania, Kristina Schroeder, está elaborando un proyecto de ley mediante la cual a los padres que opten por no enviar a sus hijos a las guarderías subvencionadas por el Estado, se les compensará económicamente.

 

Dicho subsidio conocido con el nombre de "Betreuungsgeld", cuidado de niños, en caso de ser aplicado en Alemania a partir de enero de 2013, indemnizaría a los padres que cuiden a sus hijos pequeños en el hogar, en vez de enviarlos a las guarderías, con una paga mensual de 100 euros. Dicha paga podría ser de 150 euros en los dos siguientes años.

 

Este proyecto ha surgido a iniciativa de la conservadora Unión Social Cristiana (CSU), el partido bávaro hermano de los demócratas cristianos de Merkel (CDU). Sin embargo el gobierno de la canciller Angela Merkel, están cuestionando dicho proyecto debido a los altos costos que puede representar para Alemania, muy superiores a lo previsto en un principio.

 

Los roles de la mujer en Alemania son todavía muy tradicionales y se usa el término peyorativo "Rabbenmutter", "madres cuervo" para indicar lo egoístas que son las mujeres que anteponen el trabajo al cuidado de sus hijos.

 

La anterior ministra de Familia, Ursula von der Leyen, miembro de la CDU, había molestado a muchos miembros de la CSU, con la creación de guarderías públicas y la concesión de subvenciones para facilitar a las madres su vuelta al trabajo. Ahora se considera que la nueva propuesta podría desincentivar a las mujeres con bajos salarios a reincorporase a la vida laboral, después del nacimiento de sus hijos, lo que provocaría que cuando más tarde se incorporen menor será el salario.

 

Además el problema se plantearía más grave para los hijos de los inmigrantes, ya que se incorporarían a la escuela a los seis años con un menor conocimiento del idioma alemán, al permanecer más tiempo los niños con sus padres utilizando otro idioma. Se ha demostrado que los niños que más se benefician de las ventajas de ir a la guardería son los procedentes de familias con bajos recursos.

 

El Ministerio prevé un gasto en subvenciones de 400 millones de euros el primer año y 1,2 millones de euros a partir de 2014. La canciller Angela Merkel recuerda que esta medida forma parte del programa acordado por los tres partidos de la coalición en noviembre pasado y que el proyecto de ley será presentado ante el Parlamento antes de las vacaciones de verano.

 

Se trata de una medida política sobre el coste de la enseñanza, toda vez que en Alemania la enseñanza es gratuita a partir de los seis años. La educación infantil y preescolar es responsabilidad de los padres y su coste está subvencionado por las empresas donde trabajan los padres y en menor medida por el Estado.

 

Todo lo anterior nos debería hacer reconsiderar si en un momento de crisis como el que está sufriendo España, con un alto déficit presupuestario del gobierno central, autonómico y municipal y más de cinco millones de personas en paro, podemos seguir manteniendo a nuestros niños en guarderías estatales o subvencionadas mientras sus padres se encuentran en desempleo, o si por el contrario aquellas familias sin ingresos y sin trabajo pudieran recibir una compensación por atender a sus hijos en casa, ahorrando de esta manera el sueldo del correspondiente profesorado.

 

Si a las familias españolas sin ingresos o con uno de sus miembros en paro se les hiciese una oferta de 100 euros mensuales por atender a sus hijos menores de tres años en casa, no dudo que una gran mayoría aceptaría la oferta. Y ello por varias razones. Las guarderías tienen un coste pequeño o grande para los padres, al que tienen que sumar el transporte, el tiempo de llevar y recoger a los hijos, etc.

 

El hecho de recibir la familia una ayuda de 100 euros mensuales por cada niño, sumado a los gastos que evitaría, compensaría ampliamente el pequeño trabajo de cuidar a de hijos. Por otro lado hay un hecho cierto y es que no hay mejor guardería para los niños entre 1 y 3 años que el domicilio familiar. Además ese miembro de la familia sin ingresos o en paro se sentiría útil y compensado económicamente por el trabajo del cuidado y educación de sus hijos.

 

Este ahorro en gastos de profesorado sería destinado al pago de dichas subvenciones, así como a mejorar la educación obligatoria.

La pregunta queda en el aire, tanto para el Gobierno como para los padres. ¿Vd. qué opina?...