Propuestas para una nueva dirección de centros


 

Indalecio Díaz Martínez, 09/04/2012.

 

La anunciada reforma del Gobierno en la legislación educativa debería recoger como uno de los puntos importantes todo lo que se refiere a la organización y dirección de los centros docentes. En este sentido considero de todo punto indispensable el cambio del actual sistema de dirección de los centros, para adecuarlo a las tendencias de otros países de que sea el director el responsable máximo de la organización y supervisión de la labor educativa y que los centros gocen de la mayor autonomía en el aprovechamiento de sus recursos materiales y humanos.

 

En línea con lo anterior, me parece interesante recoger aquí una serie de puntos de la Ley 12/2009, del 10 de julio de Educación del gobierno de Cataluña, que hacen referencia a las funciones y competencias encomendadas al director y que deberían ser tenidas en cuenta a partir de la experiencia de esa Comunidad es estos dos últimos años:

  • El director o directora del centro público es responsable de la organización, el funcionamiento y la administración del centro, ejerce la dirección pedagógica y es jefe de todo el personal.
  • Proponer, de acuerdo con el proyecto educativo y las asignaciones presupuestarias, la relación de puestos de trabajo del centro y sus sucesivas modificaciones.
  • Participar en la evaluación del ejercicio de las funciones del personal docente y del resto de personal destinado al centro, con la observación, si procede, de la práctica docente en el aula.
  • Velar por la formulación y el cumplimiento de la carta de compromiso educativo del centro.
  • Garantizar el cumplimiento de las normas de convivencia y adoptar las medidas disciplinarias correspondientes.
  • Nombrar a los responsables de los órganos de gestión y coordinación establecidos en el proyecto educativo.
  • Dirigir y gestionar el personal del centro para garantizar que cumple sus funciones, lo que conlleva, en su caso, la observación de la práctica docente en el aula.
  • El director o directora, en el ejercicio de sus funciones, tendrá la consideración de autoridad pública y goza de presunción de veracidad en sus informes y de ajuste a la norma en sus actuaciones, salvo que se pruebe lo contrario.
  • El director o directora, en el ejercicio de sus funciones, es autoridad competente para defender el interés superior del niño.
  • Los proyectos de dirección deben incluir indicadores para evaluar el ejercicio de la dirección.
  • Una vez nombrado el director o directora, la implementación del proyecto de dirección orienta y vincula la acción del conjunto de órganos de gobierno unipersonales y colegiados del centro.
  • La dirección de cada centro público puede proponer al Departamento, en función de las necesidades derivadas del proyecto educativo, y concretadas en el proyecto de dirección del centro, puestos docentes para los cuales sea necesario el cumplimiento de requisitos adicionales de titulación o de capacitación profesional docente.
  • La Administración educativa fija la plantilla de personal de cada centro público a propuesta de la dirección del centro.
  • La dirección de cada centro público está habilitada para intervenir en la evaluación de la actividad docente y de gestión del personal del centro. La administración debe establecer los procedimientos y criterios de esta intervención y los efectos de la evaluación y debe garantizar los derechos de información y audiencia del personal afectado.
  • El director o directora de cada centro puede asignar al profesorado que ocupa los puestos de trabajo docente las responsabilidades de dirección, gestión y coordinación docente que requiera la aplicación del proyecto educativo, que deben ser adecuadas a su preparación y experiencia.
  • El Gobierno debe establecer un régimen jurídico específico del personal directivo docente, los criterios y el procedimiento para determinar la condición de personal directivo profesional de los funcionarios que ocupan o han ocupado la dirección de un centro educativo y los efectos que debe tener sobre la carrera profesional de estos funcionarios.
  • La gestión del personal directivo docente está sujeta a evaluación, de acuerdo con los principios de eficacia, eficiencia y responsabilidad y de control de resultados en función de los objetivos fijados y los recursos