Indalecio Díaz Martínez, 20/12/2011

 

Desde el comienzo del presente curso, los sindicatos han movilizado al profesorado contra los supuestos o previsibles recortes que las distintas administraciones autonómicas pretenden llevar a cabo en los gastos educativos. Con ese motivo surgen slogans que intentan calar en el profesorado y en la sociedad en defensa de la enseñanza pública, como si ésta se encontrase en peligro. Para ello se aportan informaciones en las que se trasluce la idea de que los problemas que puedan existir en la enseñanza pública tienen su origen en el apoyo de los gobiernos a la enseñanza privada.

 

Para tratar de aclarar qué porcentaje de los presupuestos educativos se destinan a pagar los conciertos y subvenciones a la enseñanza privada, basta con echar un vistazo al siguiente gráfico del documento “Datos y cifras” del curso 2011-2012, publicado por el Ministerio de Educación, donde puede comprobarse que no supera el 10,8%, mientras que las nóminas de los profesores públicos absorben el 62,2%.

Las protestas hacen especial hincapié en la reducción de profesorado interino que se ha producido en los centros, sin hacer referencia alguna a que el profesor interino o sustituto sólo se justifica si es para cubrir vacantes de profesores titulares y por tanto con soporte presupuestario.

 

Es por ello conveniente tener presente cual es la situación de España en relación con la ratio profesor alumno del resto de los países europeos y podemos ver que nada tiene que envidiar a los demás países.

Pero lo más llamativo es que las grandes manifestaciones se hayan producido por los recortes de profesorado en Madrid y no en otras comunidades como Andalucía, a pesar de que ambas comunidades tengan similares ratios.

Cuando echamos manos de las cifras, nos encontramos a menudo con datos como mínimo sorprendentes y que sería bueno las tuviésemos en cuenta para poder corregirlas dentro de lo que cabe. Una de estas cifras que considero no deseables es cómo poco a poco se está produciendo un cierto desequilibrio entre el número de profesores y profesoras en favor de éstas en todos los niveles de la enseñanza. Es como mínimo preocupante que tan sólo el 28,3% del profesorado de la enseñanza concertada y el 22,2 de los maestros de la enseñanza pública sean hombres.

No obstante existe algo de lo que no se habla y que los sindicatos deberían tener en cuenta cuando tratan el tema del horario del profesor y es la juventud del actual profesorado.

Las prejubilaciones incentivadas llevadas a cabo en los últimos años, han producido un efecto rejuvenecedor en el profesorado español que debería ser muy valorado y tenido en cuenta cuando se habla del horario de clase que debe impartir un profesor y también cuando se siguen manteniendo injustificadas altas tasas de absentismo laboral.

También es necesario deshacer el mito de que los países europeos tienen mayor número de alumnos escolarizados en guarderías, pues España tiene una tasa de escolarización del 98% de los alumnos de 3 años, mientras la media europea es del 77,2%.

Del mismo modo no tenemos nada que envidiar al resto de Europa en cuanto al número de jóvenes que han tenido ocasión de obtener un título universitario, ya que son más del 40% los jóvenes españoles comprendidos entre 30 y 34 años que tienen formación de Educación Superior, contra el 33,6% de media europea.