Informe de la Comisión relativo al profesorado


 

Indalecio Díaz Martínez. 21/01/2013

 

El pasado verano el Sr. Ministro de Educación, Cultura y Deporte, D. José Ignacio Wert encargó a una comisión de expertos la formulación de propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitario español. Tras largas reuniones de la Comisión y una vez oídos los representantes de todos los sectores implicados, el pasado 12 de febrero entregaron al Sr. Ministro un documento denominado “Propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitario español “

 

Dicha comisión estaba constituida por los siguientes miembros:

 

Presidenta:

María Teresa Miras-Portugal,

Catedrática de Bioquímica y Biología Molecular, Universidad Complutense

Académica de la Real Academia de Farmacia

 

Vocales:

Óscar Alzaga Villaamil,

Catedrático de Derecho Constitucional,

Prof. Emérito de la Univ. Nacional de Educación a Distancia

 

José Adolfo de Azcárraga Feliu,

Catedrático de Física Teórica e IFIC (CSIC-UVEG),

Prof. Emérito de la Univ. de Valencia

 

José Capmany Francoy,

Catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones y Director de ¡TEAM,

Univ. Politécnica de Valencia

 

Luis Garicano Gabilondo,

Catedrático de Economía y Estrategia,

London School of Economics and Political Science

 

Félix M. Goñi Urcelay,

Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular,

Univ. del País Vasco UPV/EHU, Director Unidad de Biofísica (CSIC-UPV/EHU)

 

Rafael Puyol Antolín,

Catedrático de Geografía Humana, Univ. Complutense,

Vicepresidente de la Fundación Instituto Empresa

 

Matías Rodríguez Inciarte,

Presidente del Consejo Social de la Univ. Carlos III de Madrid,

Vicepresidente tercero del Banco de Santander

 

Mariola Urrea Corres,

Profesora Titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales,

Directora del Centro de Documentación Europea de la Univ. de la Rioja

 

Aunque la propuesta aparece firmada por todos ellos, los dos últimos no estando de acuerdo con el contenido de los capítulos I y III del Informe, acompañan una adenda a la que denominan “Propuestas para la Reforma y Mejora de la Calidad y Eficiencia del Sistema Universitario Español”.

 

Aquí recojo en extracto las propuestas que hace la Comisión en el capítulo I referente al profesorado univesitario:

 

I.1.1 PROPUESTAS PARA EL PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR CON VINCULACIÓN NO PERMANENTE

En general, pueden mantenerse las previsiones de la LOMLOU. Más específicamente, se formulan las siguientes recomendaciones:

  1. Es conveniente que las universidades incrementen la oferta de Profesores Ayudantes, con una ocupación de las plazas muy limitada en el tiempo y absolutamente improrrogable. Su escasez actual es resultado de la errónea premisa de que todo Profesor Ayudante debe acabar siendo Profesor Titular, lo que ha llevado a las universidades a no ofrecer plazas de Profesores Ayudantes pese a que pueden constituir el primer paso de una carrera académica.
  2. Los Profesores Asociados deberían responder al espíritu y la letra del Art. 53 de la LOMLOU.
  3.  Es conveniente que la selección de Profesores Eméritos incida más en los méritos investigadores, requiriendo al menos cuatro tramos de investigación o sexenios reconocidos (véase el punto I.3.5). A este respecto se recomienda que la condición de emérito sea concedida de forma automática a todo candidato con seis sexenios.
  4. Conviene que la posible participación en la docencia de doctorandos y asimilados se limite estrictamente a algunas clases prácticas y similares para no distraer a este grupo de su objetivo fundamental: investigar, completar una buena tesis, ampliar conocimientos para su futura docencia, etc.

 

I.1.2 RESUMEN DE PROPUESTAS PARA LA CONTRACIÓN DEL PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR PERMANENTE

Con objeto de mejorar la selección del personal docente e investigador permanente de las universidades públicas se recomienda:

1. Para una futura ley: reforma del acceso a las plazas de personal docente e investigador permanente por medio de dos vías, diferentes y complementarias:

  •  una primera vía, de acreditaciones públicas nacionales en los dos niveles actuales de profesor titular y catedrático. Las universidades seleccionarían después a los acreditados como hasta ahora. Este personal docente e investigador mantendría el carácter funcionarial para ambos cuerpos, CU y TU, para los ciudadanos españoles y de la UE.
  •  una segunda vía, de contratación directa e indefinida por las universidades de doctores españoles y extranjeros, también como CU y TU, sin restricción. En esta vía, no sería necesaria la acreditación previa de la agencia nacional de evaluación de la calidad y acreditación salvo que las comunidades autónomas y las propias universidades así lo establecieran. 

 

  1.  Modificar de forma urgente, en espera de la reforma que se propone en el punto 1 anterior, el baremo y el procedimiento de las presentes acreditaciones no presenciales de la agencia nacional de evaluación de la calidad y acreditación, por ser muy inadecuado.
  2. Una vez establecido el sistema de acreditaciones públicas nacionales, la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) perdería sus actuales competencias como agencia acreditadora del personal docente e investigador de las universidades. Esta competencia se mantendría en el caso de doctores contratados directamente tanto por las universidades públicas como para las privadas si, por decisión de éstas y de sus comunidades autónomas, se mantuviera para ellos el requisito de acreditación previa por la agencia nacional de evaluación de la calidad y acreditación.
  3. Una vez establecido el sistema de acreditaciones públicas nacionales, los acreditados por la agencia nacional de evaluación de la calidad y acreditación aún sin plaza en una universidad del sistema universitario español pasarían a estar equiparados a los acreditados por el nuevo sistema de acreditaciones públicas, con idénticos derechos que éstos.

A continuación se especifican con más detalle estas propuestas.

 

I.2 RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS PARA LAS DOS VÍAS PROPUESTAS PARA LA CONTRATACIÓN DE PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR PERMANENTE

I.2.1 SISTEMA DE ACREDITACIONES PÚBLICAS NACIONALES

  1. Se propone que las plazas de personal docente e investigador sean de los dos tipos actuales, titular y catedrático, y que las acreditaciones en ambas modalidades sean convocadas en un número determinado y muy levemente superior al de las plazas ofrecidas por las universidades, según las previsiones de necesidades para un futuro inmediato. La limitación sobre el número es esencial para que exista una verdadera selección entre los candidatos. A estas plazas se podría concurrir sin más requisito que el título de doctor.
  2. Se recomienda que la oferta de plazas en el sistema de acreditaciones públicas en las distintas áreas del conocimiento tenga carácter y planificación nacionales, en coordinación con las comunidades autónomas y las universidades del SUPE con objeto de preservar su autonomía.
  3. Se recomienda que las comisiones seleccionadoras estén formadas por cinco especialistas, todos ellos seleccionados por sorteo, de igual o mayor nivel que el de la plaza convocada y con presencia de, al menos, dos catedráticos en el caso de las titularidades.
  4. Para garantizar que las comisiones tengan un adecuado nivel científico, se recomienda que sólo formen parte de las comisiones los profesores permanentes que tengan concedido un número de sexenios próximo al período de tiempo necesario para obtenerlos, con un mínimo de dos. Este período se contará desde el año que marca el inicio del primer sexenio hasta el año con el que concluye el último sexenio concedido, el cual no podrá tener una antigüedad de siete20 o más años. A los efectos de determinar la ‘proximidad’ o relación aceptable entre los sexenios concedidos y posibles, se recomienda que el cociente entre los años correspondientes a los sexenios concedidos y el total de años completos necesarios para obtenerlos sea de 0.85 o más, lo que equivale en promedio a obtener un sexenio cada siete años como máximo.
  5. En el sistema de acreditaciones públicas se obtendría primero la condición de acreditado como profesor titular o catedrático tras pruebas públicas con dos ejercicios. El primero sería semejante para titularidades y cátedras y consistiría en la discusión del CV y del proyecto docente e investigador con el candidato; el segundo podría incluir la exposición de una lección del proyecto docente (titularidades) y de un trabajo de investigación propio (cátedras).  En el caso de que el número de sindidatos fuera superior al triple de las acreditaciones públicas convocadas, la comisión procedería a seleccionar previamente entre ellos un número igual al triple de esas acreditaciones, dando la debida publicidad a los criterios seguidos y enviando individualmente a los candidatos que no superasen esa selección la correspondiente justificación debidamente motivada. Los restantes candidatos serían convocados seguidamente para realizar públicamente los ejercicios. La primera prueba sólo podría ser superada, como máximo, por un número de candidatos igual al doble del de las acreditaciones convocadas, que podrían no cubrirse en su totalidad.
  6. Después, las universidades contratarían dentro del grupo de los ya acreditados. Para ello la comisión correspondiente, nombrada por la universidad que ofrece la plaza y cuyo nivel científico se debería garantizar como en las comisiones públicas acreditadoras, formularía una propuesta razonada de contratación tras una entrevista y/o prueba a los candidatos acreditados, de acuerdo con lo establecido por la universidad y con las limitaciones del punto I.3.1a) para prevenir la endogamia. De obtenerla un español o ciudadano de la UE obtendría la condición de funcionario.
  7. Se recomienda que las acreditaciones públicas estén abiertas no sólo a doctores ciudadanos de la UE sino también a los no comunitarios22, con la única diferencia de que una posterior contratación por las universidades a los no comunitarios no serviría para obtener la condición de funcionarios. Los extranjeros podrían dar las clases en inglés, comprometiéndose a darlas en español, al menos en las áreas no científicas, en un período de dos o tres años.
  8. Los acreditados por el sistema de acreditaciones públicas tendrían carácter de acreditados nacionales del SUPE y podrían optar, en ese momento o en cualquiera otro en el futuro, a las plazas ofrecidas por cualquier universidad española; su salario básico estaría fijado por criterios nacionales, como hasta ahora, salvo en los complementos que pudieran ofrecer las comunidades autónomas o las propias universidades.
  9. Una vez establecido el sistema de acreditaciones públicas nacionales, los acreditados por la ANECA aún sin plaza en las universidades pasarían a estar equiparados a los acreditados por el nuevo sistema de acreditaciones públicas.
  10. Se recomienda que toda política de plazas en la vía de acreditaciones públicas nacionales esté basada en una oferta moderada, pero constante en el tiempo. Esta Comisión recomienda especialmente evitar la situación que viene repitiéndose desde hace decenios ‐la alternancia de períodos de relativa abundancia y de otros de gran escasez de plazas‐ que conduce a que el SUPE no seleccione sólo a buenos candidatos en el primer caso y a que se pierdan muchos de éstos en el segundo.

 

I.2.2 CONTRATACIÓN DIRECTA E INDEFINIDA DEL PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR DOCTOR POR LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS

  1. Se recomienda que este tipo de contratación esté abierto tanto a doctores españoles como de la UE y extracomunitarios, en los dos niveles de titular y catedrático. La contratación directa no otorgaría la condición de funcionario.
  2. El procedimiento de selección sería público y establecido por la propia universidad en uso de su autonomía, que indicaría la banda salarial ofrecida. Los comités de selección, de cinco miembros, incluirían necesariamente tres catedráticos de universidad con sexenios como en el punto I.2.1.4; se recomienda que al menos dos de sus miembros no pertenezcan a la universidad que ofrece la plaza. También podrían formar parte de estas comisiones reconocidos investigadores en la materia, no necesariamente universitarios ni españoles.
  3. La selección incluiría una entrevista y una prueba oral, ambas públicas, en la que el candidato expondría su CV, trayectoria y sus proyectos. La comisión haría una propuesta de contratación al Rector, incluyendo una recomendación sobre el salario, en la forma establecida por las propias universidades en uso de su autonomía.
  4. Estas plazas podrían ser convocadas, además, con un marcado o incluso exclusivo perfil investigador, de acuerdo con las necesidades del centro al que correspondería la plaza y las condiciones de la universidad contratante.
  5. Los profesores contratados por esta vía serían elegibles para cargos académicos como los funcionarios, y podrían tener igualmente sexenios y complementos por docencia.
  6. Se recomienda reservar un cupo de la plantilla de profesores contratados permanentes a profesores extranjeros de reconocido prestigio para fomentar la internacionalización del sistema universitario español.

 

I.3 OTRAS RECOMENDACIONES SOBRE LA SELECCIÓN DEL PROFESORADO Y SOBRE EL PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR EN GENERAL

1. Prevención de la endogamia.

a) Se recomienda impedir cualquier tipo de contratación por una universidad de un doctor propio, salvo que éste hubiera estado previamente vinculado a otra universidad, institución académica o centro investigador reconocido, español o extranjero, por un período no inferior de 36 meses;

b) Se recomienda que existan, además, complementos salariales para el personal docente e investigador ligados al rendimiento investigador en su conjunto que incentive la selección de los mejores.

2. Internacionalización de las convocatorias.

Las convocatorias de plazas de personal docente e investigador deberían ser internacionales. Se recomienda que las vacantes aparezcan en inglés en las webs de las universidades y, en cualquier caso, en una sección especial de la web del Ministerio como, por ejemplo, ‘Open positions in Spanish universities’.

3. De la contratación temporal a la permanente: plazas ‘tenure track’.

Esta Comisión recomienda que las universidades, de acuerdo con sus posibilidades, ofrezcan contratos a doctores por un tiempo de cinco años con la indicación de que esas plazas podrían transformarse en plazas permanentes de personal docente e investigador contratado doctor. Se recomienda, con objeto de favorecer a los jóvenes brillantes, que esas plazas se ofrezcan exclusivamente a candidatos cuyo título de doctor no tenga más de diez años de antigüedad en la fecha de la convocatoria.

La transformación de ese contrato en indefinido como profesor titular contratado, con la consiguiente repercusión salarial, requeriría que la labor realizada por el doctor en esos cinco años superase las condiciones establecidas por la universidad, que deberían implicar un elevado nivel científico. En caso de no superarse el nivel exigido tras los 5 años, el contrato no podría ser renovado en ningún caso ni por ningún período de tiempo siguiendo el principio de ‘up or out’, circunstancia que debería constar en el anuncio de la convocatoria de las plazas de este tipo.

Las plazas del magnífico programa Ramón y Cajal aceptadas por las universidades podrán ser consideradas por éstas como plazas ‘tenure track’ (‘hacia el contrato permanente’) en iguales condiciones que las plazas propias.

4. Creación de cátedras especiales con nombre.

Sería deseable potenciar el mecenazgo, con un trato fiscal muy generoso, de forma que en las universidades españolas fueran frecuentes las cátedras extraordinarias o ‘con nombre’, tan comunes en las universidades anglosajonas. Las empresas también podrían financiar cátedras sobre materias específicas (pero no condicionar la selección de sus titulares).

5. Tramos de investigación de seis años o ‘sexenios’

Esta Comisión recomienda el uso de los sexenios de investigación como una primera forma, sencilla y eficaz, de medir y premiar la actividad investigadora del personal docente e investigador.

Se recomienda que los sexenios:

• Estén mejor retribuidos y de forma creciente, más el segundo que el primero, el tercero que el segundo, etc. y con independencia del cargo con el que se hubieran obtenido;

• Se puedan conceder con independencia del tipo de dedicación del personal investigador de forma que no estén limitados a los funcionarios;

• No estén limitados a los seis actuales y, finalmente,

• Que sean públicos y fácilmente consultables en las páginas web de las universidades.

Se recomienda el uso de los sexenios como criterio básico para:

• pertenecer a comisiones de selección de personal docente e investigador;

• determinar la carga docente, que debería ser menor con más sexenios, siempre que el último sexenio no fuera seguido por siete años ‘en blanco’ a menos que se tuvieran ya cinco sexenios ;

• ocupar cargos académicos de responsabilidad. Para los cargos de Rector, Vicerrector, Decano y Director de Escuela o de Departamento se recomienda tener al menos 3/2/2/2 sexenios respectivamente, que deberán estar ‘vivos’ según el criterio que se indica para los sexenios de los miembros de las comisiones en la sec. I.2.1.4, salvo que se tengan ya cinco o más sexenios. Este requisito de sexenios no será necesario para los candidatos extranjeros si su nivel académico es suficiente a juicio del Consejo de la Universidad.

6. No valoración de la gestión.

Esta Comisión recomienda que la gestión no sea valorada como mérito para las plazas de personal docente e investigador, pues no forma parte del bagaje intelectual necesario para ser un buen profesor e investigador.

Se recomienda que la gestión tenga, por otra parte, incentivos económicos adecuados así como la tradicional disminución de obligaciones docentes. Los complementos temporales por cargos de gestión no deberían ser consolidables en ningún caso.

7. Capacidad de las universidades para ofrecer complementos salariales.

Las universidades deben tener capacidad para mejorar los salarios de su

personal docente e investigador permanente y para captar talento y/o retener a los mejores, estableciendo incentivos, incluso de forma negociada con los interesados, y ello por razones de excelencia investigadora.

8. Mayor internacionalización y movilidad del personal docente e investigador.

Se recomienda fomentar, tanto desde el Ministerio como desde las comunidades autónomas, los programas de años sabáticos en universidades de prestigio y los de sabáticos y visitas de extranjeros en España, que tan provechosos han sido para la internacionalización de las universidades. Igualmente se recomienda el intercambio de profesores y los convenios de cooperación internacional entre universidades.

9. Programas de atracción de profesorado de excelencia.

Se recomienda fomentar programas de este tipo con financiación externa a la universidad. Buenos ejemplos son los programas ICREA en Cataluña o kerbasque en el País Vasco, con resultados positivos para las universidades de ambas comunidades autónomas.

10. Modificación del régimen de incompatibilidades y excedencias del personal docente e investigador.

Convendría reconsiderar el régimen de incompatibilidades del personal docente e investigador permanente a la luz de la experiencia obtenida en los últimos decenios rebajando sus exigencias, quizá aumentando un poco las horas de la dedicación parcial de forma que permitiera –por ejemplo‐ ocupar algunos cargos académicos unipersonales (Director de Departamento o Decano). Parece claro que, en algunas áreas del conocimiento más próximas al ejercicio profesional, se produce una pérdida de personas de valía para esos cargos por ese motivo.

Se recomienda que las excedencias y comisiones de servicios del personal docente e investigador estén limitadas al período de hasta cinco años dentro del cual la LOMLOU permite el reingreso automático, y que no se concedan por períodos superiores.

11. Fomento de la relación universidades públicas–CSIC

Se recomienda superar las rigideces actuales y facilitar el trasvase del personal docente e investigador entre ambas instituciones.

12. Mejora de la selección y eficacia del Personal de Administración y Servicios (PAS).

El PAS constituye un sector esencial en el buen funcionamiento de una Universidad; en el curso 2010‐11 había 54461 miembros del PAS en el

Sistema universitario público español, con un cociente personal docente e investigador /personal de administracion y servicios de 1,4 en equivalente a tiempo completo.

Se recomienda mejorar su selección introduciendo criterios de calidad y de rendimiento específicos para el personal de administracion y servicios. Una observación semejante se aplica al Personal Técnico de Apoyo, con frecuencia suplido por figuras no previstas para esa labor o con formación claramente inadecuada. Se recomienda igualmente mejorar la eficacia de las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación, esenciales para agilizar la relación universidad‐empresa.

Es imprescindible, por otra parte, evitar la actual ‘PASificación’ del personal docente e investigador que, desde hace años y al amparo de las mal llamadas ‘nuevas’ tecnologías, está asumiendo cada vez más funciones administrativas que no le son propias.

13. Sobre una posible ‘desfuncionarización’ del personal docente e investigador.

La contratación directa indefinida de doctores podría proporcionar una transición hacia una ‘desfuncionarización’ del personal docente e investigador universitario aumentando el porcentaje del personal docente e investigador contratado de todo tipo que permite la actual LOMLOU (el 49%, Art. 48.4). No obstante, esta Comisión recomienda mantener la limitación actual entendido ese porcentaje a tiempo completo, así como la disminución del personal docente e investigador contratado temporalmente, restringiendo los contratos temporales a las figuras originalmente previstas.

 

 

NOTA: Para descargar el informe y la adenda púlsese más abajo.

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Propuesta de la comisión para la reforma universitaria española
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Voto particular de dos miembros de la comisión
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