Precios de la electricidad en España

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos acaba de aprobar hoy, víspera de la fiesta de los Santos Inocentes, una subida del 9,8 % en la tarifa eléctrica de Último Recurso (TUR), tarifa aplicable a 27 millones de hogares y que se aplicará a partir del día primero de enero.

 

"FACUA Consumidores en Acción calcula que la subida de la luz aprobada por el Gobierno para el mes de enero de 2011 aumentará la factura mensual del usuario medio en 6,77 euros (5,46 más el 24,03% que representan los impuestos sobre la electricidad y IVA). El incremento, que supondría 81,24 euros anuales, representará el 10,2% con respecto a lo que paga ese usuario con la tarifa vigente desde octubre."

 

Según un informe de Eurostat de principios de 2010, el precio del Kw.h en España era de 0,129 €, mientras que la media del resto de los países europeos era de 0,122 € Kw/h. Segun dicho informe el precio de la electricidad en España es un 72% más cara que en Finlandia y un 73% más que en Francia. Sin embargo nuestras autoridades intentan convencernos que nuestra energía eléctrica es de las más bajas de Europa.

 

A pesar de que en los últimos años el recibo eléctrico se vio incrementado en más de un 50%, las perspectivas de cara al futuro inmediato no son nada halagüeñas. El motivo es que el gobierno tiene previsto que la tarifa de último recurso, cuyos precios fija el gobierno sólo sea aplicable a aquellos hogares que tengan contratada una potencia inferior a 3 Kw. y no 10 Kw. como hasta ahora.

 

De los 100 € que pagábamos a principios de 2010 en factura eléctrica, antes de las dos últimas subidas y del incremento del IVA,  53,8 € correspondían a la energía consumida, 18,2 € era para subvenciones a las energías renovables, 16,5 € impuestos, 5,7 € amortización del déficit tarifario de años anteriores, 2,8 € para compensar a Canarias y Baleares y 4 € conceptos diversos.

 

En la misma fecha un español pagaba por cada 100 Kw.h consumidos 18,84 €, mientras que un francés sólo pagaba 10,92 €. El motivo es que el 78 % de la energía eléctrica consumida en Francia se produce en centrales nucleares. Sin embargo la política seguida en España en los últimos años es cerrar centrales nucleares que podían seguir en funcionamiento bastantes años más y no iniciar la construcción de ninguna nueva. A ello se suman las enormes subvenciones dadas a las energías renovables y al carbón nacional.

 

A todo lo anterior deberemos sumar los 2.000.000 € mensuales que tendremos que pagar a Francia a partir del día primero de enero de 2011 por no haber construido a tiempo el almacén para los residuos nucleares generados en las central española de Vandellós y que actualmente se encuentran depositados en ese país.

 

El hecho que en el año 1986 haya habido una gran tragedia en Chernóbil por la explosión de una central nuclear, construida con una tecnología poco desarrollada y la falta de mantenimiento, no justifica en modo alguno el que España permanezca al margen de la política mundial de ir sustituyendo las contaminantes centrales basadas en el carbón y los derivados del petróleo por las nucleares, sabiendo como se sabe que es la única que no altera la capa de ozono.