Caixanova: fusionada, recapitalizada, nacionalizada y ... privatizada


Indalecio Díaz Martínez, 03/10/2011

 

Siendo un niño, hace ya más de sesenta años, mi primer maestro me abrió una cuenta bancaria en la sucursal de Bayona de la antigua Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de Vigo y allí hice mis primeras imposiciones. Miles de niños del sur de Pontevedra, hoy hombres maduros, tuvimos nuestra primera cuenta en dicha caja centenaria, hasta su extinción y la mantuvimos en Caixanova, tras su fusión con las de Pontevedra y Orense. Por ello nos duele el triste final que ha tenido aquella entidad, debido a la incompetencia de sus gestores, a la inoperancia del Banco de España y la estulticia de los políticos.

 

Es cierto que existe una crisis económica nacional e internacional que afecta a la banca, a las empresas y a los particulares. Pero no es menos cierto que una parte de la banca, de las empresas y de los particulares está haciendo frente a ella gracias a que estaban preparados para afrontarla. Y si en general los bancos privados han podido superar los problemas existentes, ¿cómo no lo han podido hacer las cajas de ahorro a pesar de no tener que repartir dividendos como ellos. Sencillamente, porque funcionaban a modo de sucursales del Estado donde se acomodan los políticos.

 

Es necesario no olvidar que fueron muchos los que anunciaron a tiempo lo que iba a ocurrir con las cajas de ahorro en España. Estas entidades tenían en general unos gestores no profesionalizados, a diferencia de los bancos, y unos Consejos de Administración constituidos por representantes de los partidos políticos y sindicatos que no cumplían función alguna, como no fuese influir para que se destinasen fondos importantes de las entidades a conceder créditos, a bajo interés, a las instituciones a las que pertenecían en parte condonables, cuando no a su beneficio personal.

 

Y fueron los políticos también, quienes pretendieron mantener las cajas a punto de quebrar fusionándolas con otras en el mismo estado, siendo el resultado el previsto: la suma de dos números negativos, nunca puede ser un número positivo. Para ello les parecía suficiente con realizar increíbles auditorías internas, aún a sabiendas de que la realidad antes o después siempre se impone y el resultado ya está a la vista. Ahora sólo nos quedaba esperar que las auditorías internas fueran sustituidas por las del Banco de España, y lo que es más temido por auditorías externas de la UE o del Banco Mundial para que la realidad todavía se muestre con más crudeza.

 

La fusión de Caixanova y Caixa Galicia en una nueva entidad bautizada con el nombre de Novacaixagalicia, ha sido un estrepitoso fracaso, y yo me permito augurar que mucho más lo será el nuevo NCG Banco de ella surgido.

 

Antes de la fusión, el balance de Caixa Galicia era mucho peor que el de Caixanova, a pesar de sus propagandísticos balances anuales. Aunque ambas tenían importantes créditos inmobiliarios de dudoso cobro en promociones detenidas, construcciones a medio hacer, obras promovidas por empresas quebradas, solares depreciados, etc., la exposición de Caixa Galicia era mayor debido a los créditos concedidos a promotores de viviendas en la costa mediterránea y andaluza. Tal era la situación que el Banco de España estuvo a punto de intervenirla en alguna ocasión.

 

Novacaixagalicia nace con un activo de 75.549 millones de euros, resultantes de un balance aceptable para una Caixanova pequeña y un balance peor, para una Caixagalicia un poco mayor.

 

Para entender mejor el significado del balance de un banco diré que el activo está constituido por los bienes (solares, inmuebles, inversiones financieras, etc.) y derechos sobre empresas y particulares (préstamos). Por el contrario se entiende por pasivo las fuentes de financiación del banco (préstamos de otros bancos, deuda emitida por el propio banco para financiarse, depósitos de empresas y particulares, etc.), en especial ahorros depositados por los particulares.

 

Normalmente las empresas cuando se constituyen suelen tener un Patrimonio Neto (PN) superior al 30%, mientras que a los bancos y cajas se les permitían su funcionamiento con un PA inferior al 4% (core capital). La crisis y la consecuente pérdida de valor inmobiliario, así como la morosidad, hicieron que muchos bancos y casi todas las cajas se hayan encontrado en una situación de quiebra técnica, "zombies financieros".

 

Las autoridades monetarias europeas y el Banco de España han querido evitar dicha situación obligando a las entidades de crédito a elevar el Patrimonio Neto hasta un mínimo del 8% para los bancos y un 10% para las cajas, así como aumentar el tamaño medio de las entidades de crédito mediante fusiones o absorciones.

 

Cuando un banco concede un préstamo, tiene que reconocer una pérdida por deterioro, es decir provisionar de acuerdo con la tasa de morosidad media de ese tipo préstamo/cliente de acuerdo con el riesgo de impago. Es decir que si el nivel de riesgo está clasificado como 0,7, deberá contabilizar el préstamo como si el banco hubiera sufrido una pérdida o unos gastos del 7% del capital prestado. Por ello es necesario que el banco tenga un Patrimonio Neto suficiente para hacer frente a la morosidad y máxime cuando la morosidad se halla por encima del 5% debido a la crisis económica.  

La fusión de las cajas gallegas venía obligada por las siguientes causas:

  • Patrimonio neto muy reducido.
  • El incremento de la tasa de morosidad.
  • Tasación de bienes inmuebles a precios irreales, con valoraciones realizadas antes de la crisis.
  • Activos financieros de mala calidad.

Para acometer la fusión fue necesario recurrir a fondos del FROB por valor de 1.160 millones de euros y aplicar un plan de ajuste y reestructuración cerrando 230 oficinas a nivel nacional y muchas en el exterior, reducir la plantilla en 900 trabajadores, así como vender participaciones empresariales.

El balance de Novacaixagalicia tras la fusión a 30 de junio de 2010 registra un Activo de 73.089 millones de euros y un Patrimonio Neto de 2.910 millones de euros, siendo una entidad que controla el 46,7% del mercado financiero gallego.

 

NCG Banco nace con un patrimonio neto consolidado de 1.716 millones de euros. El Banco de España entiende que a los 1.716 millones de euros de patrimonio neto consolidado que Novacaixagalicia hace constar en libros es necesario descontar 212 millones de euros pertenecientes a socios minoritarios, resultando un patrimonio neto contable 1.504 millones, cuyo valor real de mercado es de sólo 181 millones de euros, es decir, el 10,52% del valor de los datos contables de dicha entidad. 

Se discute mucho si la valoración del Banco de España es o no la correcta. Lo cierto es que para llegar a esa valoración el Banco de España encargó una auditoría de la entidad y se la entregó a tres bancos para su valoración de mercado. El resultado fue una valoración del Patrimonio Neto positivo por parte de dos bancos y negativo para el otro. A pesar de que la ley establecía calcular la media de las valoraciones realizadas por las tres entidades, el Banco de España optó por calcular la media de las dos que eran positivas.

 

Esta valoración final del conjunto de todas las cajas gallegas fusionadas, pone de manifiesto al menos una cosa: la ineficacia del Banco de España para controlar las cuentas de bancos y cajas. No es posible que a unas entidades, alguna con más de cien años, que año tras año declaran cuantiosos beneficios, al hacerles una auditoría se les reconozca que su patrimonio neto es equivalente a los beneficios netos de dos años. Alguien debería responder ante la justicia, sean los órganos rectores de las cajas o bien los dirigentes del Banco de España.

 

El Banco de España hace público el pasado 30 de septiembre, la toma del control de NCG Banco con una participación del 93,16% de su capital, aportando 2.465 millones de euros que se le suman a los 1.162 concedidos hace unos meses a un tipo de interés en torno al 8% y un plazo de amortización de 5 años. La participación de Novacaixagalicia en NCG Banco será del 6,84% restante, al tener su participación un valor para el Banco de España de tan sólo 181 millones de euros.

 

Si bien Novacaixagalicia se reserva durante un año una opción de compra extensible a la totalidad de las acciones del Estado, para cederla a inversores privados en participaciones superiores al 5%, lo cierto es que parece poco probable que en estos momentos se consiga capital suficiente para tal recompra, sobre todo pensando que tendrían que pagarse unos intereses de un 12,5% al FROB y todavía lo que es peor, que las fusiones no han hecho otra cosa que empezar. No obstante Novacaixagalicia tiene la intención de situar su participación en NGC Banco entre el 12% y el 15% antes del 15 de diciembre, y llegar más tarde a recuperar el 100 % de NGC Banco.

 

Mi opinión es que el futuro de NCG Banco y por tanto de los restos de las cajas gallegas es muy obscuro o al menos incierto. Los motivos de este augurio están fundamentados en las siguientes razones: NCG Banco nace como un banco recapitalizado por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) dos veces y nacionalizado en el 93% de su capital, en un momento en que la crisis hace muy difícil la aportación de capital privado con posible rentabilidad a muy largo plazo y en unas instituciones bancarias cuya reordenación todavía continuará.

 

Como tampoco confío en los nuevos gestores de NCG por carecer de experiencia en lo que es la banca tradicional, considero altamente probable que pasado un año NCG banco sea entregado por el Estado en subasta al mejor postor, tal como prevé la ley para las entidades intervenidas por el FROB.

 

¿Y qué quedará en el futuro de la antigua Caja de Ahorros de Vigo y las restantes de Galicia, una a una fusionadas? De momento, sólo quedará la Fundación Novacaixagalicia, con 97 edificios y 335 empleados, que previsiblemente, de manera paulatina, verá reducidos sus fondos. Si bien este año cuenta con un presupuesto de 87 millones de euros, éste será reducido hasta 25 millones anuales en 2015 y a partir de ahí hay quien augura que bajará a unos 5 millones de euros obtenidos del 30% de los hipotéticos beneficios que se obtengan con la participación del raquítico 6,84% de Novacaixagalicia en NCG Banco.

 

Y desde aquí me hago varias preguntas. ¿Son conscientes los vigueses y los gallegos en general de cómo unas entidades sin ánimo de lucro, surgidas con los ahorros de todos nosotros, como eran las cajas de ahorros gallegas, y en particular la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de Vigo, van a ir a parar a manos de unos cuantos por cuatro cuartos? ¿Dónde queda la responsabilidad de los gestores, de los consejos de administración, del Banco de España, del Gobierno, de los auditores, de los representantes de los impositores,… en fin, de la Justicia?

 

¿Dónde están los políticos, los sindicatos, las asociaciones, los indignados, los de izquierdas, los de derechas, los autonomistas, los impositores,…? ¿Por qué en esta ocasión no se manifiesta nadie exigiendo responsabilidades a los culpables de que toda una Institución se haya esfumado?

 

¿Es entendible el hecho de que Caixanova y Caixa Galicia hayan sido primero fusionadas para nada, después recapitalizadas para menos que nada, intervenidas, incautadas y nacionalizadas, para que finalmente vayan a ser privatizadas?  

¿Alguien puede entender que las cajas gallegas hayan indemnizado con 46,3 millones de euros, (más de 7.500 millones de pesetas) a los  principales directivos, a las que han llevado a la ruina?

  • José Luis Méndez, ex director general de Caixa Galicia, 18 millones de euros.
  • José Luis Pego, ex director general de Novacaixagalicia, 10,8 millones de euros.
  • Gregorio Gorriarán, ex responsable del grupo inmobiliario, 7,5 millones de euros.
  • Oscar Rodríguez Estrada, ex director general adjunto, 7 millones de euros.
  • Javier García de Paredes, ex director general adjunto, 3 millones de euros. 

¿Por qué alguno todavía sique ocupando cargos en la Obra Social, después de habers sido indemnizados? 

¿Por qué no se hace público cuanto recibieron estos otros dirigentes de Caixa Galicia?

 

  • Julio Rivero, ex director de la red comercial.
  • José Luis Méndez Pascual, ex consejero delegado.
  • Yago Méndez, ex director de empresas. 

 

Así es (si así os parece)