¿Por qué comprar medicamentos de marca o genéricos?

 

Indalecio Díaz Martínez, 05/03/2012

 

Este artículo pretende ser una llamada de atención a todos los que antes o después hemos de ser clientes de las farmacias, para que conozcamos cuales son nuestros derechos con relación al medicamento que vamos a administrarnos.

 

Hasta la promulgación del Real Decreto-Ley 9/2011, eran los médicos los que determinaban el nombre o marca del medicamento que debíamos administrarnos y por tanto el laboratorio encargado de su fabricación, no pudiendo cambiarlo el farmacéutico, salvo por razones justificadas.

 

A partir del mencionado decreto, el médico tiene que limitarse a prescribir el nombre del principio activo o fórmula que contiene y su posología, prescripción por principio activo (PPA), quedando aparentemente en manos del farmacéutico el suministrarnos el que sea más barato y en caso de precios iguales el que a él puede que más le interese, entre los de marca o los llamados genéricos EFG(Especialidad Farmacéutica Genérica.

 

¿Por qué casi nunca los farmacéuticos dispensan los medicamentos de marca? Es en este punto en el que yo quiero incidir, ya que son muchas las personas que se están haciendo un verdadero lío con la medicación, tanto por el nuevo nombre, como por la presentación y todavía más si adquieren la medicación en distintas farmacias, ya que cada una le va a variar su medicación cada vez que la adquiera.

 

Todo lo anterior supone un enorme peligro. Primero, porque las personas mayores pueden estar confundiendo la medicación y en segundo lugar porque la antigua acusación a algunos médicos de prescribir medicamentos de laboratorios de los que recibían buenas gratificaciones, no es extraño pensar que ahora pueda estar pasando lo mismo con los farmacéuticos.

 

Todos debemos saber que los laboratorios que fabricaban los medicamentos conocidos como de marca, por ser ellos los que descubrieron su efecto curativo, viendo que no podrían vender sus productos al ser de un precio superior al de los genéricos, llegaron a un acuerdo para comercializarlos al mismo precio.

 

Por tanto, no existe razón alguna para que cambiemos el medicamento de marca que veníamos tomando por el correspondiente genérico. Por ello, no debemos permitir que las farmacias nos dispensen genéricos en lugar de los medicamentos de marca que antes nos suministraban. Pues siendo ambos del mismo precio en el 99% de los casos, siempre será preferible seguir consumiendo el medicamento de marca que ya conocíamos, pues además de tener un precio similar al genérico, el efecto curativo está ya comprobado, mientras que los genéricos tienen cierta tolerancia en el contenido del principio activo y contienen distintos excipientes.

 

A todo lo anterior se suma que debemos proteger a los laboratorios que hicieron grandes inversiones en investigación, cosa que no hacen la mayoría de los laboratorios que fabrican los genéricos.

 

Debemos saber que la prescripción por principio activo (PPA), no significa que el médico nos haya recetado un genérico, sino que tiene que tener ese principio activo, sea genérico o de marca y en consecuencia nos corresponde a nosotros decidir si compramos el medicamento genérico o el de marca, sabiendo que nos van a costar ambos lo mismo.

 

El nombre del principio activo puede estar expresado con la Denominación Común Internacional (DCI) o con la Denominación Oficial Española (DOE). En el caso de los productos de marca un ejemplo puede ser amoxicilina 500 mg 12 cápsulas, mientras que en el caso de que fuese un genérico se expresaría amoxicilina EFG 500 mg 12 cápsulas.

 

Como podemos comprobar en las recetas,  los médicos no utilizan las tres letras EFG, es decir no indican que se nos suministre en farmacia un genérico, pues al escribir amoxicilina 500 mg, 12 cápsulas, no están indicando al farmacéutico que nos dispense un genérico.

 

El 99% de los laboratorios venden los medicamentos de marca al mismo precio que los genéricos. La Seguridad Social pagará la parte que le corresponda, con independencia de que el medicamentos sea de marca o no, siempre que el envase sea cueste el precio de referencia o menos.

 

Si en su farmacia no le venden el medicamento de marca por el mismo precio que el genérico o dicen no disponer del mismo, diríjase a otra farmacia. Ya que aún en el caso de que un medicamento de marca excepcionalmente tuviese un precio superior al precio de referencia, el paciente siempre tiene dos alternativas:

  • Aceptar el medicamento de marca y pagar la diferencia entre su precio y el de referencia, además de pagar la aportación que en su caso corresponda realizar.
  • Aceptar la sustitución por el genérico del laboratorio en el que confíe y pagar la parte que  corresponda.

Para saber si nos están vendiendo un genérico o un producto de marca, basta con leer el nombre que figura en el envase:

  • En los medicamentos de marca, el nombre del principio activo siempre va indicado en el envase después del nombre de la marca. Así: NODOL®¹, Paracetamol.
  • En los medicamentos genéricos, primero figura el nombre del principio activo y después el nombre de la empresa fabricante de ese genérico y las letras EFG (Especialidad Farmacéutica Genérica). Por ejemplo: Paracetamol KADO² EFG.