Análisis de Merrill Lynch sobre las cajas españolas


farodevigo.es 21/01/2011

J. Pérez

 

¿Y si la reticencia de la crisis a dejarnos provoca una pérdida de otro 15% en los activos que tienen las cajas entre manos? ¿Y si los requisitos de capital de primera calidad en comparación con esos activos ponderados por riesgo, el conocido como Tier 1 en lenguaje financiero, se elevara del 6% actual al 8,5%? En ese escenario podría moverse la nueva ronda de los test de estrés en el sistema bancario europeo. Más duros y "creíbles", según el comisario de Servicios Financieros, Michael Barnier, porque no queda otro remedio a la vista de lo que ocurrió con el pinchazo de las dos entidades irlandesas que provocaron el rescate del país y que lograron el pasado verano aprobar las pruebas de resistencia. Pues si los criterios del análisis de este 2011 van por ahí, el sector en España necesitaría alrededor de 42.800 millones de euros, de los que 2.600 serían de Novacaixagalicia, según el informe del banco norteamericano Merrill Lynch.

 

Muy por encima del resto de las entidades están las carencias, siempre bajo la óptica de un empeoramiento de la economía y un Tier 1 crecido, del SIP que se articula alrededor de Caja Madrid. Banco Base –en el que se integran también Bancaja, Segovia, Ávila, Rioja, Laietana e Insular de Canarias– necesitaría 13.000 millones de euros, tras la inyección de 4.465 que ya recibió del FROB para acometer su reestructuración. Le seguiría La Caixa, sin ayudas públicas de momento, con 8.100. La fusión de Caixacatalunya, una de las más complejas por las cuentas y que podría volver a pedir FROB próximamente, demandaría hasta 4.300 millones, según Merrill Lynch. El SIP de Caja Murcia, bautizado con Banco Mare Nostrum, otros 3.100 millones. Luego se situaría la fusión gallega, que ya recibió 1.162 millones de euros.

 

Banca Cívica, sin contar con la entrada de Cajasol, rondaría los 2.300 millones. Unos 1.800 tanto para la fusión leonesa entre Caja España y Duero como para Ibercaja, que sigue en solitario. La otra fusión en Cataluña, Unim, necesitaría 1.600 millones, y 1.500 para Cajasol. Alrededor de 1.100 están Cajasur, liquidada y vendida a BBK, para la que el banco norteamericano calcula la misma dosis de capital, y también para el SIP de CAI, Círculo y Badajoz. Unicaja, otra de las que no se movió tras integrar Caja Jaén, tendría que sumar 700 millones. Hasta 400 la vasca Vital y 200 la Kutxa, al igual que Cajastur y el resto de sus socias. Finalmente, 100 millones para Ontinyent y sin ninguna necesidad para la diminuta Pollença.

 

Merrill Lynch sostiene que la capacidad de las cajas de elevar su capital a través del sector privado depende de la situación de cada una, pero recuerda que los elevados intereses del FROB equivalen al del bono español a cinco años más 500 puntos básicos. Por eso, sus analistas mantienen que la intervención "por parte del regulador parece bastante probable y en algunos casos podría resultar en nacionalización y más consolidación".

 

Al estudio de Merrill se une el de la agencia calificadora de riesgos Fitch, que considera insuficiente las ayudas prestadas hasta el momento por el FROB. Wall Street Journal va más allá y habla de 30.000 millones más para recapitalizarlas con un nuevo rescate por parte del Gobierno y Financial Times defiende que a las cajas no les quedará otro remedio que vender todas sus participaciones industriales.