Perspectivas económicas y estabilidad financiera

De acuerdo con un Informe del Fondo Monetario Mundial emitido en enero de 2011sobre las perspectivas de la economía mundial de cara a los próximos años, la recuperación mundial avanza, pero sigue siendo desigual.

 

La recuperación a dos velocidades continúa. En las economías avanzadas, la actividad se ha moderado menos de lo esperado, pero el crecimiento sigue siendo tenue, el desempleo aún es elevado, y el reavivamiento de las tensiones en la periferia de la zona del euro está contribuyendo a los riesgos a la baja. En muchas economías emergentes, la actividad continúa siendo vigorosa, están surgiendo presiones inflacionarias y hay ahora algunos indicios de recalentamiento, en parte debido a la fuerte afluencia de capitales. La 

mayoría de los países en desarrollo, sobre todo en África subsahariana, también están experimentando un crecimiento pujante.

 

De acuerdo con las proyecciones, el producto mundial se expandirá 4½ % en 2011; es decir, alrededor de ¼ de punto porcentual más que lo proyectado en la edición de octubre de 2010. Esto refleja una actividad inesperadamente vigorosa durante el segundo semestre de 2010, así como nuevas iniciativas en Estados Unidos que estimularán la actividad este año. Pero los riesgos a la baja para la recuperación aún son elevados. Lo que se necesita con más urgencia para una recuperación robusta son medidas exhaustivas y rápidas para superar los problemas soberanos y financieros en la zona del euro, y políticas para corregir los desequilibrios fiscales y sanear y reformar los sistemas financieros en las economías avanzadas a nivel más general.

Eso debe ir complementado por políticas que mantengan controladas las presiones de recalentamiento y faciliten el reequilibramiento externo en economías emergentes clave.

 

Según las proyecciones que hace el FMI de perspectivas para la economía mundial, durante el año 2011 España tendrá un crecimiento de su economía del 0,6 % y en 2012 del 1,5%, cifras todas ellas incompatibles con una generación de puestos de trabajo, ya que en España se considera que no es posible la creación del empleo con un crecimiento inferior al 2%.

 

Los datos anteriores proporcionados por el FMI son altamente pesimistas si los comparamos con los demás países de la zona euro y mucho menos con los países emergentes.

La proyección de crecimiento para 2011 representa una revisión al alza de ¼ de punto porcentual con respecto a la edición de octubre de 2010 mayormente gracias a un nuevo programa fiscal adoptado a fines de 2010 por Estados Unidos que estimulará el crecimiento económico 0,5% este año. Un programa adoptado por Japón, con un impacto parecido en el crecimiento, sustentará una recuperación moderada en 2011, según las proyecciones. Además, la revisión a la baja del crecimiento de la periferia de la zona del euro para este año está compensada por una revisión al alza del crecimiento de Alemania gracias al fortalecimiento de la demanda interna.

 

Se prevé que tanto en 2011 como en 2012 el crecimiento de las economías emergentes y en desarrollo conservará su vigor y alcanzará el 6,5%; es decir, una pequeña desaceleración respecto del crecimiento de 7% anotado el año pasado y aproximadamente la misma cifra proyectada en la edición de octubre de 2010. Las economías en desarrollo de Asia continúan creciendo con un máximo de rapidez, pero otras regiones emergentes también continuarían repuntando con fuerza. Corresponde destacar el crecimiento de África subsahariana —proyectado en 5,5% en 2011 y en 5,75% en 2012—, que superaría el de todas las demás regiones excepto las economías en desarrollo de Asia.

Esto refleja la fortaleza sostenida de la demanda interna en muchas de las economías de la región, así como la creciente demanda mundial de materias primas.

 

A fin de fortalecer y sustentar el crecimiento mundial en los años venideros, se necesita una multitud de medidas en diferentes países para reducir las vulnerabilidades y reequilibrar el crecimiento. En las economías avanzadas, lo que más apremia es aliviar la tensión financiera de la zona del euro y hacer avanzar el saneamiento y las reformas necesarias del sistema financiero, así como la consolidación fiscal a mediano plazo. Estas políticas promotoras del crecimiento ayudarían a solucionar un desempleo persistentemente elevado, que representa uno de los principales retos para estas economías, como es el caso de España.

 

En la zona del euro, se necesitan medidas exhaustivas, rápidas y decisivas para hacer frente a los riesgos a la baja. Desde mayo se han dado importantes pasos tanto a nivel nacional como de toda la zona del euro; entre ellos, medidas encaminadas a afianzar los saldos fiscales y poner en marcha reformas estructurales, la ampliación del respaldo de liquidez extraordinario y la creación del programa para mercados de valores por parte del Banco Central Europeo (BCE), y el establecimiento de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera, elemento provisional que será reemplazado por uno permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilización, después de 2013. Aun así, en muchos países sigue siendo crítico fortalecer aún más las medidas de política nacionales para afianzar más la sostenibilidad fiscal y reavivar el crecimiento. Persiste inquietud en los mercados en torno a las posibles pérdidas de los bancos de la región, pese a las pruebas de resistencia realizadas hasta la fecha. Habrá mayor claridad con nuevas pruebas de resistencia más realistas, exhaustivas y estrictas, que tendrán que estar seguidas rápidamente por una recapitalización.

 

Los mercados también tendrán que tener la seguridad de que el centro pondrá a disposición recursos suficientes para afrontar los riesgos a la baja y que el enfoque global de las políticas será coherente. Por ende, tanto la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera como el Mecanismo Europeo de Estabilización, que se prevé crear con carácter permanente, deben tener capacidad para movilizar suficientes recursos y desplegarlos con la flexibilidad necesaria. Entre tanto, el BCE tendrá que seguir proporcionando liquidez y mantenerse activo en la compra de títulos para contribuir a proteger la estabilidad financiera.

 

A nivel más general, en las economías avanzadas es necesario seguir avanzando en el saneamiento y la reforma de los sistemas financieros. Este es un elemento crítico de la normalización de las condiciones crediticias y contribuiría a aliviar la carga que significa para la política monetaria y fiscal la tarea de respaldar la recuperación. Las políticas concretas que se necesitan en el sector financiero se detallan en este informe.

Descarga del Informe del FMI de enero de 2011
Perspectivas económicas para 2011-2012 según el FMI
Informe completo sobre perspectivas econ
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Estabilidad Financiera

Según un informe emitido por el Fondo Monetario Internacional en Enero de 2011, la estabilidad financiera mundial aún se encuentra en peligro.

 

Casi cuatro años después del estallido de la crisis financiera más grande desde la Gran Depresión, la estabilidad financiera mundial aún no está asegurada y quedan por superar retos significativos para la política económica. La reestructuración de los balances está incompleta y avanza con lentitud, y el apalancamiento todavía es elevado.

 

La recuperación mundial a dos velocidades ―con un aumento mucho más lento en los países avanzados que en el resto del mundo― continúa planteando retos para la política económica. Las perspectivas de crecimiento lento de las economías avanzadas y la persistente debilidad de sus saldos fiscales han agudizado la sensibilidad del mercado a los riesgos de sostenibilidad de la deuda. Los vínculos evidentes entre los débiles balances de los gobiernos y de los sectores financieros han incrementado las presiones en los mercados de financiamiento de la zona del euro y han producido crecientes tensiones.

 

Los precios de las materias primas han dado un salto: el petróleo, los alimentos, los metales y los insumos primarios han aumentado rápidamente de precio sin excepción.

 

Las presiones en Irlanda fueron particularmente fuertes y condujeron a un programa organizado por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. Las correlaciones entre el promedio de los rendimientos soberanos de Grecia e Irlanda y los rendimientos de Portugal se han mantenido elevadas, pero en los últimos meses aumentaron drásticamente las correlaciones con los rendimientos de España, y en menor medida con los de Italia, a medida que las tensiones se difundieron.

 

En algunos países, los bancos más pequeños y más orientados al mercado interno han visto limitado el acceso a las fuentes privadas de financiamiento mayorista. Muchos bancos que han conservado ese acceso se han enfrentado a costos más elevados y pueden captar crédito únicamente a plazos muy cortos.

 

Varios países, al igual que sus principales bancos, enfrentan necesidades de financiamiento sustanciales en 2011, ya que los coeficientes de deuda bancaria/PIB y deuda soberana/PIB se han incrementado sustancialmente en los últimos años.

 

Los coeficientes deuda del sector privado/PIB deberían disminuir poco a poco a medida que la actividad económica vaya repuntando, pero los elevados niveles de deuda actuales y el usual rezago de las pérdidas crediticias respecto de la recuperación aún podrían generar riesgos para el sistema bancario.

Informe sobre estabilidad Financiera del FMI Enero 2011
Informe completo sobre estabilidad finan
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