Las TV autonómicas costaron 1.586 millones entre pérdidas y subvenciones

El Confidencial 16/11/2010

María Dolores de Cospedal abrió el pasado mes de septiembre la caja de los truenos al proponer la privatización de la televisión pública manchega. “Ahorraríamos hasta 50.000 millones de las antiguas pesetas”, subrayó. Un informe presentado ayer por las cadenas privadas (Uteca) cuantifica el pozo sin fondo que suponen las cadenas regionales. Sin ir más lejos, los trece grupos autonómicos de radiotelevisión perdieron 772,3 millones en 2009, una cifra que se eleva a 1.586 millones -un 5,7% más que el año anterior- si se suman los 813,7 millones percibidos en subvenciones.

“Es el mejor ejemplo de despilfarro público, y el más grave. Es insostenible”, aseguró el consejero delegado de Antena 3, Silvio González, durante su ponencia en la Jornada Anual Uteca 2010. Y dio cifras inquietantes que demuestran que los gobiernos autonómicos parecen no haber echado el freno pese a la crisis económica. Por ejemplo, aseguró que las cadenas autonómicas acumulan una deuda reconocida de 1.480 millones de euros y que, pese a ello, prevén gastar el año próximo más de 1.860 millones. Un montante que supone de media el 1,1% del dinero de que dispondrán sus comunidades autónomas.

“Venden sus espacios publicitarios un 30% más baratos y en la primera mitad del año se han hecho con el 10% de la inversión liberada por TVE en el mercado nacional”, denunció el primer ejecutivo de la cadena de Planeta. También lamentó que pujen con alegría por contenidos premium con dinero público. Y es que las críticas de las televisiones privadas no son inocentes: su siguiente objetivo es absorber también la publicidad de las autonómicas tras lograr el final de la publicidad en TVE. Una meta más que apetecible después de que González admitiera que se han quedado con el 100% del dinero liberado por la televisión pública estatal.

¿Solución para financiar las cadenas regionales? González sugirió que se establezca un canon. “Es hora de que estas otras televisiones, sobre todo las agrupadas en la Forta, salgan de los presupuestos públicos y se financien con una tasa –respaldó Alejandro Echevarría, presidente de Uteca-. No se entiende que se haya establecido un canon digital para subvencionar a las entidades privadas de gestión de derechos de autor y, por el contrario, los políticos no se atrevan a crear el que financie la televisión pública”. El también presidente de Telecinco insistió en que no tiene sentido “una televisión pública nacional sin publicidad y otra pública autonómica y municipal con publicidad y generando déficit de explotación en cada ejercicio”.

Un 26% más en subvenciones

En el caso de RTVE, las subvenciones ascendieron a 547,9 millones en 2009, lo que eleva la cifra de subsidios recibidos por el conjunto de la televisión pública a 1.362 millones de euros, un incremento del 26% respecto al año anterior. “Durante el periodo comprendido desde el ejercicio 2006 hasta la fecha, el incremento total del importe de las subvenciones ha sido del 48%”, reza el informe de Deloitte. Mantener estas cadenas no es barato. El coste neto por hogar de la televisión pública se situó en 144 euros por hogar en términos netos, frente a los 130 del año anterior. Las televisiones públicas autonómicas cuestan 110 euros por hogar, frente a los 34 de la estatal.

Otro elemento que invita a la reflexión es la falta de contención de las cadenas públicas en gastos de personal: se incrementaron un 6% en 2009 tanto en la televisión estatal como en la autonómica pese a la crisis económica.“Ya veo que las televisiones autonómicas están siendo especialmente queridas por Uteca”, dijo con ironía el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su intervención de clausura de las jornadas.

Las tesis de De Cospedal coinciden con las defendidas desde instancias como CEOE. Según un documento elaborado por la patronal el pasado mes de julio titulado Propuestas de CEOE para recuperar la confianza en la economía española, es necesario reducir las subvenciones destinadas a la prestación de determinados servicios públicos. “Han de abordarse también las pérdidas del sector público empresarial que ha crecido intensamente en las comunidades autónomas en los últimos años y de algunas empresas públicas. Un ejemplo orientativo sería el de las televisiones públicas, fuertemente endeudadas, que generan elevados déficit y que podrían ser privatizadas”, reza el texto del empresariado.