Aprovechamiento del calor residual

 

La revista científica Nature Chemistry acaba de publicar un estudio, llevado a cabo por la Universidad Northwestern de Illinois (USA), que supone un gran salto tecnológico en el aprovechamiento del calor residual de cualquier proceso industrial, de la energía solar o de los motores de los automóviles para producir energía eléctrica.

 

En la investigación llevada a cabo por los investigadores pertenecientes a los departamentos Química, Física e Ingeniería de Materiales de dicha universidad, se consiguió una estructura sólida formada por moléculas de teluro de plomo (Pb Te) y nano-partículas de sal de roca (Sr Te), con un alto coeficiente termoeléctrico capaz de transformar pequeños residuos de calor en energía eléctrica. En dicho estudio se pone de manifiesto que es posible por ejemplo aprovechar hasta el 14 % del calor residual producido por el motor de un automóvil.

 

Con el material fabricado a base esta nueva estructura se pueden construir recubrimientos para los escapes de los coches, hornos industriales, cubiertas de edificaciones, etc. Obteniendo importantes cantidades de electricidad.

 

En el informe elaborado por los investigadores de Universidad Northwestern se dice "Con este material puede extraerse electricidad de equipos que desprenden calor tales como los tubos de escape de los vehículos, equipos y procesos industriales y también de la radiación solar, de manera más eficiente que lo que los científicos habían conseguido hasta el momento.

 

"Desde hace 100 años se sabe que algunos materiales semiconductores tienen la propiedad de poder generar electricidad. Para aprovechar esa propiedad y convertirla en un proceso eficiente necesitábamos identificar el material adecuado y parece que con este nuevo trabajo hemos dado en el blanco, identificando un material altamente eficiente", indicó Mercouri Kanatzidis, especialista en Química y responsable del equipo investigador.

 

El equipo de Kanatzidis fue el responsable de aplicar y dispersar los cristales de sal de roca en el nuevo material. Anteriormente ya existían intentos para incluir granos de diferentes materiales a la unión de telurio y plomo, con la intención de mejorar la conversión de calor en electricidad. Sin embargo, los resultados habían sido poco satisfactorios porque el material generaba muy poca electricidad, al moverse los electrones de manera incontrolada.

 

El avance que supuso el descubrimiento de dicha estructura se basa en que la nueva ordenación molecular permite controlar mejor a los electrones libres.

 

Este material permitirá con el calor residual de un horno industrial generar electricidad para iluminar con focos una nave y a su vez volver a aprovechar hasta un 10 o un 15 % del calor desprendido por los focos para de nuevo generar más energía, siguiendo el razonamiento de Vinayak Dravid , del departamento de materiales de dicha universidad. eléctrica.