Catastro de Ensenada de Santa Marina del Rosal

Indalecio Díaz Martínez, 23/06/2014

 

“En la villa de Santa Maria de la Guardia, a honce dias del mes de maio, año de mil Setecientos Cincuenta y Tres el señor D. Carlos Fph de Lemus y Sarmiento Cápitan de Granaderos del Regimiento de Milicias de la Provincia deórense subdelegado de la Real ynicacontribucion

enesta villa, y Jurisdición de la Provincia de Tuy para dar princio al examen del Ynterrogatorio que previene la Real ynstrucion ala letra A. y va por caneza de este quaderno correspondiente ala feligresía de santa Mariña del Rosal. Habiendo precedido el convocar políticamente a Don Juan Gonzalez presvitero cura Parrocho embacante de ella…”

 

 

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Así comienza el manuscrito que contiene el primer catastro realizado en el ayuntamiento de La Guardia referente a la parroquia de Santa Marina del Rosal el año 1753 en aplicación del llamado Catastro de Ensenada.

 

Para aquellos estudiosos de la historia del Rosal es recomendable que lean las actas manuscritas del catastro de este municipio, respuesta a 40 preguntas de contenido económico referentes a lo que era la economía local en el siglo XVIII.

 

Llama la atención que en esa fecha hubiese en la parroquia tantos curas como pobres de solemnidad, es decir 15 pobres y 15 curas, además del párroco, para una parroquia constituida por 976 vecinos.

 

Dos cosas también pueden llamarnos la atención en el momento actual y son el número de molinos así como el de colmenas. En concreto se inventarían 1.127 colmenas y 97 molinos harineros indicando quienes eran sus dueños.

 

El Marqués de la Ensenada, ministro de hacienda del rey Fernando VI quiso crear un solo impuesto igual para todos los habitantes. El Catastro de Ensenada, puede considerarse la primera declaración del impuesto de la renta que se realizó en España. La finalidad era unificar el sistema tributario español, a excepción del país vasco que tenía fueros propios, ya que en España existían infinidad de tributos: alcabalas, diezmos, tercias, sisas, regalías, derechos... 

 

Dicho catastro se realiza entre 1750 y 1754 y sus datos se conservan en los Archivos Históricos Provinciales. En 1756 se ordenó a las Contadurías Provinciales hacer una copia de los libros catastrales, para enviar a cada localidad catastrada, donde, en el futuro, servirían de guía para el reparto y cobro del impuesto.

 

Para realizarlo, el Intendente de la Provincia enviaba una carta al alcalde del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.

 

Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento que habrían de responder al interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y todo lo referente al lugar.

 

El equipo catastrador estaba formado por el Intendente o un Juez, acompañado de un asesor jurídico y un escribano, quienes mandaban citar al alcalde, regidores, peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.

 

El Interrogatorio comenzaba recogiendo el escribano las respuestas literales dadas por el concejo y los peritos. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo. Todos firmaban el documento, a excepción del cura párroco.

 

El Catastro tardó unos cuatro años en realizarse por más de cien funcionarios que con sus equipos y a lomos de caballos recorrieron unos 13000 pueblos en los que vivían 9,4 millones de habitantes. 

 

El interrogatorio se hacía bajo juramento y éstas eran las preguntas que debían responder los representantes nombrados por el ayuntamiento.

  • 1. Cómo se llama la población
  • 2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
  • 3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
  • 4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
  • 5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
  • 6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, parras, algarrobos, etc.
  • 7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
  • 8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren
  • 9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos pasos o varas castellanas en cuadro se compone, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
  • 10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
  • 11. Qué especies de frutos se cogen en el término
  • 12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
  • 13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los arboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
  • 14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
  • 15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quién pertenecen.
  • 16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
  • 17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
  • 18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
  • 19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quién pertenecen.
  • 20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
  • 21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías.
  • 22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
  • 23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
  • 24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
  • 25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón.
  • 26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
  • 27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
  • 28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
  • 29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
  • 30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
  • 31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.
  • 32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
  • 33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
  • 34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
  • 35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
  • 36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
  • 37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
  • 38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
  • 39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
  • 40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen. 
Catastro Ensenada de la Parroquia de Santa Mariña de O Rosal (PO)
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